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El país se convierte en referente regional en la lucha contra el discurso de odio durante el VI Foro Latinoamericano contra el Antisemitismo, con una inversión de RD$50 millones para honrar la herencia de los refugiados judíos de Sosúa.
El presidente Luis Abinader anunció la adopción formal, por parte del Estado dominicano, de la definición de trabajo sobre antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), un estándar internacional que un número creciente de países ha incorporado a su marco normativo en los últimos años. El anuncio se produjo en el marco del VI Foro Latinoamericano contra el Antisemitismo, celebrado en Santo Domingo del 23 al 26 de agosto, que reunió a más de 70 líderes —entre legisladores, diplomáticos y representantes de la sociedad civil— provenientes de 19 países de América Latina, además de Estados Unidos y España.
Junto a la adopción de la definición, el gobierno comprometió aproximadamente RD$50 millones, unos 858,000 dólares, para la construcción de una nueva sede del Museo Judío de Sosúa, en homenaje al papel histórico de ese municipio de la costa norte como refugio para judíos europeos durante la era nazi. Sosúa es uno de los pocos lugares del mundo que acogió reasentamiento judío bajo la oferta surgida de la Conferencia de Évian de 1938, un capítulo poco conocido de la historia dominicana que el gobierno busca ahora preservar con infraestructura museística permanente.
Abinader enmarcó la medida dentro de un equilibrio explícito con las garantías constitucionales del país: el nuevo estándar se aplicará, señaló, 'respetando plenamente la libertad de expresión y los demás derechos consagrados en nuestra Constitución', una salvedad que busca anticipar el debate —presente en otros países que han adoptado la definición IHRA— sobre los límites entre combatir el discurso de odio y proteger el disenso legítimo.
El enviado especial de Estados Unidos para monitorear y combatir el antisemitismo, Yehuda Kaploun, presente en el foro, calificó la decisión como histórica: 'Esta noche, República Dominicana hace historia. Es un gobierno defendiendo lo que es correcto', declaró, en una intervención que otorgó al anuncio una proyección internacional significativa, reflejada en la cobertura que medios especializados como The Jerusalem Post e Israel Hayom dieron al evento.
La Cancillería dominicana reafirmó durante la misma cumbre su compromiso institucional con la lucha contra el antisemitismo y la discriminación, en momentos en que el ministerio atraviesa además un proceso de renovación de liderazgo bajo la conducción de Víctor 'Ito' Bisonó, designado recientemente al frente de Relaciones Exteriores.
La decisión posiciona a República Dominicana dentro de un grupo cada vez más numeroso de naciones que han adoptado formalmente el estándar IHRA, un movimiento que analistas de política exterior interpretan como parte de una estrategia más amplia del país por proyectar una imagen de solidez institucional y alineamiento con estándares internacionales de derechos humanos, en un momento en que el gobierno dominicano busca también fortalecer sus vínculos diplomáticos con Washington y con la comunidad internacional judía.
Para la comunidad judía dominicana, históricamente pequeña pero con una presencia simbólica de peso desde la fundación de Sosúa en 1940, el anuncio representa un reconocimiento oficial de una historia que hasta ahora había dependido en gran medida de la memoria comunitaria y de esfuerzos privados de preservación, más que de un respaldo estatal sostenido en infraestructura cultural.







