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Tres mujeres fueron asesinadas en menos de diez días en La Zurza, Montecristi y Salcedo, mientras la procuradora general detalla los métodos empleados en los casos registrados durante el año.
Los primeros días de agosto de 2026 estuvieron marcados por una serie de feminicidios que volvieron a poner el tema de la violencia de género en el centro de la agenda pública dominicana, según un recuento publicado por Listín Diario con base en reportes de las autoridades.
El 2 de agosto, Neliza Figueroa fue asesinada en su vivienda del sector La Zurza, en Santo Domingo, presuntamente a manos de su expareja, Keuri Samuel Upia, de 32 años, quien fue detenido y remitido al Ministerio Público. El crimen dejó en la orfandad a dos hijos de la víctima, de 7 y 4 años.
Días después, el 10 de agosto en Montecristi, Nelqui Alejandra Rodríguez García, de 28 años, murió por una herida de arma blanca en el pecho que, según las autoridades, le habría infligido su pareja, Alan de Jesús Guzmán Castellanos, de 30 años; la víctima falleció en la Clínica San Antonio y las autoridades recuperaron dos cuchillos en poder del sospechoso.
Un tercer caso se registró el 11 de agosto en el sector Los Mangos, en Salcedo, donde Génesis Brito murió por múltiples heridas de bala presuntamente causadas por atacantes que se desplazaban en motocicleta y con los rostros cubiertos por cascos; el caso permanece bajo investigación.
La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, informó que los feminicidios ya superaban los 57 casos registrados en lo que va de 2026, con un desglose por método que incluye 23 cometidos con arma blanca, 19 con arma de fuego, 6 por asfixia, 4 con sustancias inflamables y el resto por envenenamiento o golpes contundentes.
El Ministerio Público reportó además que durante 2025 se registraron 73,295 casos de violencia de género, intrafamiliar y sexual a nivel nacional, una cifra que organizaciones de la sociedad civil han citado repetidamente para reclamar mayores recursos de prevención y atención a las víctimas, en paralelo a la entrada en vigencia del nuevo Código Penal, que por primera vez tipifica el feminicidio como delito autónomo.







