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La aerolínea dominicana incorporará su unidad número 17 en noviembre, abrirá rutas a Guayaquil y Montevideo, y planea vuelos directos entre Santiago y Boston/Nueva York.
La aerolínea de bajo costo dominicana Arajet anunció una ampliación significativa de su flota, que pasará de las 16 aeronaves actuales a 17 con la llegada de una nueva unidad en noviembre de 2026, seguida de ocho aviones adicionales durante 2027. El plan de expansión representa uno de los movimientos más ambiciosos de la aerolínea desde su fundación, y busca consolidar su posición como el principal operador aéreo de bajo costo con base en República Dominicana.
Entre las nuevas rutas internacionales que la ampliación de flota permitirá abrir figuran conexiones hacia Guayaquil, en Ecuador, y Montevideo, en Uruguay, ampliando la presencia de la aerolínea en Sudamérica. A ello se suma un anuncio de particular interés para la diáspora dominicana en el noreste de Estados Unidos: vuelos directos entre Boston y Nueva York con destino a Santiago de los Caballeros, la segunda ciudad más importante del país.
José Gregorio Cabrera, vicepresidente de Comunicaciones y Relaciones Públicas de Arajet, enmarcó la estrategia en una ambición que trasciende el simple crecimiento como aerolínea: 'queremos que RD pueda convertirse en un verdadero hub del continente americano', declaró, en referencia al objetivo de posicionar a Santo Domingo y Punta Cana como puntos de conexión entre el tráfico aéreo de Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica.
La compañía también prevé aumentar las frecuencias en varias de sus rutas ya existentes como parte de esta estrategia de consolidación, una decisión que responde tanto al crecimiento sostenido de la demanda de vuelos hacia y desde el país como a la intención de capturar tráfico de conexión que hoy se desvía hacia hubs establecidos en Panamá, México o Miami.
El fortalecimiento de la conectividad aérea dominicana llega en un momento en que el turismo receptivo del país atraviesa un ciclo de crecimiento sostenido, y donde la capacidad de vuelos directos e indirectos se ha convertido en una variable central para sostener ese ritmo de llegadas en los próximos años, tanto desde mercados tradicionales como desde nuevos orígenes en América del Sur.







